Un líder es como un director de orquesta

En la famosa charla TED impartida en 2008 en Long Beach, California, por Benjamin Zander, el director musical de la Orquesta Filarmónica de Boston, se habló sobre qué hace grande a un director de orquesta. Zander apuntó que el director es la única persona de la orquesta que “no emite ningún sonido”. Su influencia depende de su capacidad para hacer que otras personas sean poderosas.

En otras palabras, los grandes directores de orquesta no son aquellos que demuestran su creatividad a través de la habilidad con un instrumento o la belleza de sus propias actuaciones. Más bien son juzgados por su capacidad para producir un entorno en el que puede brotar el arte de los demás.

En opinión de Jeffrey Buller, Director de Florida Atlantic University, podríamos hacer la misma comparación con los gestores académicos, que ocupan una posición similar en sus instituciones. Con frecuencia han tenido un gran éxito como docentes, investigadores y estudiantes. De hecho, a menudo se les alienta a seguir carreras administrativas precisamente por su experiencia en estas áreas. Pero una vez que se convierten en administradores, los líderes académicos ya no son juzgados por la calidad de sus propias enseñanzas, becas y servicios, sino por la calidad de lo que producen sus facultades.

¿Qué hace un director de orquesta?

Puede parecer extraño que los gestores académicos en algunos casos no den clases, ni publiquen libros o artículos. Sin embargo, desempeñan un papel vital al conseguir que todas esas cosas ocurran, y que lo hagan con cada vez más calidad.

Zander describe su repentina conciencia de quién era el conductor como un evento que altera la vida. Cuando una actuación no iba bien, ya no podía verla como culpa principalmente de los músicos. Más bien, comenzó a preguntar qué era lo que estaba transmitiendo, intencionalmente o no, lo que impedía que los artistas lograran todo lo que eran capaces de lograr.

De manera similar, los gestores académicos que se ven a sí mismos como directores de orquesta comienzan a hacerse nuevas preguntas cuando los profesores no están a la altura de sus aspiraciones. “¿Qué es lo que la gente puede estar viendo en mí que no logra motivarlos? ¿Qué podría estar expresando que no inspire el tipo de rendimiento del que todos somos capaces? ”

Los mejores líderes

La gente siempre apoya las ideas que ellos mismos generan. El rol del gestor académico es crear un ambiente donde las ideas prosperen. “Los mejores líderes lideran sin liderar, guían sin guiar y gobiernan sin gobernar”, apunta Buller.

En una orquesta, la armonía puede ser destruida cuando la voz del director interviene durante la música de los intérpretes. Del mismo modo, en un colegio, universidad o escuela de música, la armonía se destruye cuando los gestores académicos se ven a sí mismos como solistas y no como catalizadores. “Los líderes académicos que se ven a sí mismos como directores de una magnífica orquesta tienen éxito, no por su propio poder, sino por su capacidad para empoderar a otros”, concluye Buller.

Desde Pearson os invitamos a defender con fuerza la música en el aula y, como cada semana, recomendamos combinar nuestros métodos educativos con divertidos recursos para clase, como los que mostramos en el blog de Red Música Maestr@, para que hagan más atractiva la enseñanza y faciliten despertar el amor por la música entre los más jóvenes.

También te podrían interesar estos artículos relacionados:

– Los mejores métodos de música para empezar un nuevo año

– Descubre la Música y Discover Music, nuevos métodos de educación musical para Primaria

 – 12 estrategias para crear una atmósfera en clase que favorezca el aprendizaje

– ¿Qué cualidades de reunir un gran maestro de música?

Deja un comentario