¿Qué pasaría si eliminamos elementos de gamificación en el aprendizaje?

La escuela es una experiencia social y, además, una experiencia ludificada atravesada por elementos de gamificación como puntuaciones, reglas, instrucciones, premios, motivación… Cuando en realidad factores como la resiliencia, la ética, el carisma, el sentido de uno mismo o un propósito deberían importan a veces más que la competencia académica en términos de “preparación para la universidad y para la carrera profesional”, que es, de alguna manera, la visión posmoderna de la escuela que a nadie parece molestar hoy.

Entonces, volviendo a la escuela como experimento social y ludificado, hay reglas para ese juego que están profundamente arraigadas. Y la gamificación por sí misma no es mala. De hecho, tiene un potencial significativo en educación. Pero para ser más consciente de lo que es y cómo funciona en el aula, algunos de estos ejemplos recogidos de la web TeachThought pueden ayudarte, aunque solo sea para usarlos mejor. Sigue leyendo

Cómo la gamificación a través de aplicaciones móviles puede mejorar la participación de los estudiantes en la clase de música

La educación primaria en el siglo XIX trataba solo de enseñar generalmente la capacidad de leer. A medida que avanzamos hacia el siglo XX, el sistema educativo no permaneció estático. La educación del siglo XXI trata de enseñar a los estudiantes las habilidades que necesitan para tener éxito en el mundo moderno. Un esfuerzo respaldado con el uso de tecnología, la gamificación y las aplicaciones educativas.

Aunque el progreso en el sistema educativo es impresionante, hay un problema que impacta en el sistema educativo de forma intensa, que es la crisis de interés de los estudiantes, que la educación trata de combatir con el concepto de gamificación. Una herramienta que proporciona a los educadores formas creativas de motivar a sus estudiantes a participar y aumentar el rendimiento en el aula. Sigue leyendo