Educación musical: Cómo evitar la fatiga vocal

7-fatigavocalPor mucho interés que nuestros alumnos pongan a la hora de cantar, será complicado que consigan articular sonidos medianamente armoniosos si no cuidan correctamente su voz. Por esta razón, hoy os explicaremos los síntomas y las causas de la denominada fatiga vocal, así como los principales síntomas para detectarla.

A nivel físico, esta dolencia presenta diferentes síntomas. Generalmente, quien la padece presenta una elevada mucosidad en la garganta que deriva en un constante carraspeo. También es habitual tener sensación de picor, sequedad o agarrotamiento de la garganta. Así pues, tus alumnos deberán estar atentos a cualquiera de estos problemas.

A nivel sonoro también es fácil detectar esta patología. Fundamentalmente, porque suele derivar en una limitación en la emisión de los tonos más agudos, aunque también genera incapacidad para afinar y dar un tono concreto o pérdida del brillo de la voz. El resultado es una voz velada, molestia en la emisión de ciertos sonidos y dificultad para ejecutar el paso.

En cualquier caso, lo mejor es prevenir la fatiga vocal para que no se reproduzca. En esta web disponéis de varios consejos para evitarla y en esta otra, de seis ejercicios para que no aparezca en el peor momento, es decir, al cantar. También es importante repasar con los estudiantes sus principales causas, que pueden ser de origen orgánico, digestivo, sensorial o psíquico.

En primer lugar, hay que explicarles que todas las inflamaciones de garganta repercuten en la voz, siendo el resfriado la causa más frecuente de pérdida de voz. También son perjudiciales el alcohol y el tabaco, así como determinados medicamentos que pueden variar el timbre de la voz. Y lo mismo sucede con las digestiones lentas y pesadas o las disfunciones hepáticas.

A veces, los trastornos en el canto tienen su origen en problemas auditivos, que hacen que el sujeto no perciba bien los sonidos o los perciba deformados y sea así como los reproduce. Y en otras ocasiones, la causa de la fatiga vocal es de orden psíquico, cuando el miedo a dar una determinada nota impide su realización (fenómeno conocido como angustia vocal).

Desde Pearson recomendamos combinar nuestros métodos educativos con divertidos recursos para el aula, como los que os mostramos en el blog de Red Música Maestr@, para que hagan más atractiva la enseñanza y faciliten despertar el amor por la música entre los más jóvenes.

Controlar la respiración para aprender a cantar

Una correcta respiración aporta numerosas ventajas para la salud. Entre otras cosas, porque ayuda a limpiar los pulmones, reoxigena la sangre y nos relaja cuando estamos nerviosos, además de expandir nuestro pecho, aplanar los músculos caídos y enseñarnos a adoptar una correcta postura corporal. Por ello, existen sitios web que ofrecen técnicas para aprender a controlar las espiraciones e inspiraciones.

Nada mejor que el aula de música para que los jóvenes interioricen de una forma natural y divertida la importancia de una correcta respiración, imprescindible para que puedan hacer sus primeros pinitos en el mundo de la canción. En este sentido, resulta esencial que todo cantante sea capaz de inspirar grandes cantidades de aire, controle el escape de la respiración y, además, lo haga de una forma rápida.

En YouTube circulan infinidad de vídeos con consejos para aprender a llevar a cabo una respiración profunda. Uno de los más habituales, que podremos trasladar a la clase de música, es el que consiste en colocarnos de pie, con los dedos de ambas manos presionando nuestros costados al nivel de la cintura. A continuación, habremos de respirar lentamente, concentrándonos en llenar los pulmones hasta el fondo.

Otras técnicas requieren una posición horizontal, ya que la respiración es más profunda cuando se está tumbado. También se puede optar por colocar un objeto pesado sobre el diafragma, para que la respiración recaiga sobre el lugar adecuado. Y si preferimos que los alumnos permanezcan sentados en sus sillas, podremos llevar a cabo un ejercicio de respiración consistente en dejar los brazos sueltos y separar los codos de los costados del pecho, expandiendo los pulmones de forma que la espalda se hinche y presione contra la silla.

Una vez que el alumno respire correctamente estará en disposición de controlar el aire que escapa de sus pulmones, algo básico a la hora de cantar. También hay numerosos ejercicios por la Red que persiguen este objetivo, y que podremos trasladar fácilmente al aula de música. Uno de los más comunes consiste en situarse de pie, dejar los hombros sueltos y tomar una profunda inspiración. A continuación, espiraremos con una nota baja (por ejemplo, pronunciando la letra F), sin hundir el pecho y empujando sobre los músculos del estómago. Sabremos que el estudiante ha interiorizado este ejercicio cuando sea capaz de realizar este ejercicio sin sentir dolor en sus abdominales.

Desde Pearson recomendamos combinar nuestros métodos educativos con divertidos recursos para el aula, como los que os mostramos cada semana en el blog de Red Música Maestr@, para que hagan más atractiva la enseñanza y faciliten despertar el amor por la música entre los más jóvenes.