¿Qué actividades podemos hacer durante el primer día de clase?

La vuelta al cole puede resultar difícil para estudiantes y docentes. Para afrontarla mejor, la profesora Nieves Enríquez Domínguez recomienda a través de su blog algunas actividades para conocernos que se pueden realizar en el primer día de clase.

La pelota

Con este juego es muy fácil romper el hielo. Los alumnos empiezan a relacionarse entre sí y es una buena manera de memorizar los nombres. Se coloca al grupo en círculo y se coge una pelota. El profesor/a dice primero su nombre y pasa la pelota al estudiante de su derecha para que diga el suyo, así hasta que la pelota vuelve al primero. El objetivo es que los alumnos se presenten y retengan los nombres de sus compañeros/as. Posteriormente se puede tirar la pelota al azar y hay que decir el nombre de la persona que la recibe. El juego debe ser rápido y hacerlo durante unos 5 minutos puede ser suficiente para grupos de 10 a 15 estudiantes por ejemplo.

El trébol

Una vez sentados en el primer día de clase, intentaremos que cada estudiante se presente al resto de la clase y nos cuente su nombre, de dónde es e incluso, si así lo desea, lo que hace en su tiempo libre, cómo se siente, qué espera del curso, etc. Y para que resulten más dinámicas estas presentaciones y que, a la vez, se consiga el objetivo de que los alumnos se vayan conociendo y relacionando entre sí, se puede organizar a los estudiantes en parejas y que cada miembro de la misma presente a su compañero/a. Como guión pintaremos en la pizarra un trébol de cuatro hojas. Además de la buena suerte que se le presupone, en cada una de sus hojas está escrito el inicio de una frase que corresponde al nombre de la persona, a su trabajo y a lo que espera del curso. La “cuarta hoja” la dejamos para que el alumno realice una pregunta libre. Con disponer de 5 minutos para que cada pareja hable de sí mismos y luego pongan la información en común con el resto durante un minuto cada uno sería suficiente.

La estrella

Dibujamos una estrella en la pizarra y en cada una de las puntas de la estrella escribimos una información que se refiere a nosotros mismos y los alumnos tienen que adivinar a qué se refiere cada uno de esos datos. Ejemplos: “¿Nieves? ¡Tu nombre! ¡Bien!; ¿38? ¿Tu edad? ¡Qué va, no, ojalá! ¿El número de tu casa? ¡No! ¡Es mi número de zapato!”. Hay que tener en cuenta el nivel de los alumnos, pues se trata de que adivinar la información les resulte lo más sencillo posible, y es importante añadir informaciones que puedan resultarles divertidas o curiosas. Una vez que han adivinado los datos correspondientes a nuestra vida, pasamos el testigo a los estudiantes, que dibujaron su estrella en un folio. Esta actividad no debería llevar más de 15 minutos.

Busca alguien que…

El objetivo de esta actividad es que los alumnos busquen en la clase a personas que respondan afirmativamente a los enunciados que les damos. Por ejemplo: “Busca a alguien que… tenga dos hermanos”; “Busca a alguien que… hable dos idiomas”; etc. Cuando el alumno encuentre a alguien que le responda, escribe su nombre; y sigue preguntando hasta completar todos los enunciados con nombres de sus compañeros/as. Da bastante juego escribir alguna pregunta cuya respuesta sea más improbable, ya que tendrán que hablar con todos, y al final va a resultar algo curioso y divertido si la encuentran. Por ejemplo una persona que hable cinco idiomas, o que tenga más de cinco hijos, etc. Al poner en común la actividad veremos el estupendo ambiente que hemos creado en apenas 10-15 minutos.

Deja un comentario