Por qué la educación temprana importa más que nunca

Todos los niños necesitan tener acceso a educación temprana de alta calidad. Sobre todo en un mundo que vive en un constante cambio tecnológico e impulsado por la inteligencia artificial. Por lo que las personas con bajos niveles de habilidades básicas, como la lectura y las matemáticas, corren un mayor riesgo de ser desplazados.

¿Pero puede el aprendizaje “desde la cuna” afectar realmente la carrera de un niño? Hay investigaciones que concluyen que las experiencias durante la primera infancia tienen impactos de por vida. De modo que, por ejemplo el tamaño del vocabulario de un niño en sus primeros años predice el rendimiento académico unos años después.

Para ello la comunicación, como se recuerda desde el blog Getting Smart entre padres e hijos es clave. Se sabe que mucho antes de que un niño hable, está escuchando activamente. Los bebés utilizan la información que reciben de sus padres para aprender la estructura elemental del habla y el lenguaje, así como diferentes fonemas y palabras. Pero es obvio que es difícil mantener la conversación con un niño que aún no responde y para ayudar a mantener a los padres motivados campañas como Talking is Teaching de la Fundación Clinton subrayan la importancia del diálogo entre padres e hijos durante los primeros años de vida y proporcionan recursos sobre temas de conversación, libros y canciones.

También los medios digitales son otra herramienta muy poderosa, a diferencia de algunas opiniones contrarias generalizadas. Las tecnologías de pantalla táctil, a diferencia de la televisión, permiten a los niños un aprendizaje flexible y disfrutar de experiencias de aprendizaje enriquecedoras. Aunque es obvio que usar una pantalla táctil como un minitelevisor para ver YouTube no es mejor que la televisión. La clave es elegir apps gamificadas que proporcionen un aprendizaje al cual se sienten más receptivos.

Invertir en educación temprana y preescolar

Por último, invertir en una educación preescolar de calidad es también muy beneficioso para la economía. Los niños procedentes de hogares de bajo nivel socioeconómico tienen de promedio un nivel más bajo en alfabetización, matemáticas y habilidades sociales. Y ello no les permitirán alcanzar su mejor versión en grados posteriores. Los programas educativos tienen efectos beneficiosos para mejorar la salud, disminuir la delincuencia y aumentar los potenciales ingresos futuros del niño en un cambiante mercado laboral.

En los últimos años vemos coches que se conducen sin conductor, asistentes de voz que realizan las tareas en hogares inteligentes y se irán automatizando cada vez más tareas y rutinas que abrirán nuevas oportunidades de trabajo. Y para esas carreras del futuro, en la que serán necesarias la creatividad y la inteligencia, una educación temprana de alta calidad humana se vuelve más importante que nunca para que alcancemos todo nuestro potencial.

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