¿Apartarse de dispositivos móviles beneficia o perjudica nuestras fortalezas?

Pasamos gran parte de nuestro tiempo informándonos, entreteniéndonos e incluso expresándonos a través de las pantallas de nuestros dispositivos móviles. De modo que la cineasta y autora estadounidense Tiffany Shlain, fundadora de los prestigiosos Webby Awards, que reconocen las mejores webs y blogs se ha hecho una pregunta: ¿cómo fomentan las pantallas las fortalezas de nuestras personalidades y cuándo las disminuyen?

Todos los sábados durante los últimos diez años, Tiffany Shlain apaga su teléfono y sus dispositivos móviles para disfrutar de lo que llama “Tech Shabbats“, una referencia al sábado judío. “Me encanta todo lo bueno que la web puede hacer para fomentar una conversación global. Pero no si le dedicamos todo el tiempo”, dice Shlain,

Como recoge EdSurge, desde hace seis años también participa en otro de sus proyectos, denominado “Character Day”. El evento consiste en una jornada de presentación de cortometrajes y debates para las aulas, que culminan en una retransmisión en vivo en la que las escuelas pueden conectarse para ver preguntas y respuestas sobre el ámbito educativo y que se enfoca en desarrollar rasgos socioemocionales como la empatía, la perspectiva, la curiosidad y la perseverancia en los estudiantes. El año pasado, el estudio de cine de Shlain, Let It Ripple, afirmó que participaron más de 15.000 escuelas y 200.000 grupos procedentes de todo el mundo.

“Pasamos gran parte de nuestro tiempo expresándonos a través de nuestras pantallas, y pensamos que sería una pregunta realmente poderosa: ¿cómo amplifican las pantallas las fortalezas de nuestras personalidades y cuándo las disminuyen?”, dice Shlain. “Y hacer preguntas sobre cuándo es bueno estar en nuestras pantallas y cuándo debemos apagarlas”, concluye.

“Cuanto más tiempo online, más digital es nuestro carácter”

“Cuanto más tiempo pasamos en línea, nuestras actividades digitales más pueden definir nuestro carácter y cómo tratamos a los demás”, subraya Shlain. “Puedes sentir una increíble empatía cuando asistes a algo online, aunque sea muy lejano”, dice ella. Pero separarse de los dispositivos también puede darnos una nueva perspectiva, argumenta, mientras nos tomamos el tiempo para pensar críticamente sobre lo que acabamos de ver.

En definitiva, desconectar puede ser algo bueno. Y si eso conduce a cambios en nuestra forma de pensar, sentir y actuar es una pregunta abierta a cualquier docente.

Como explica Shlain, el poder desconectar un día a la semana, la sitúa en una mejor posición “para estar online el resto de la semana”. “Me da la perspectiva y el pensamiento crítico que necesito”, concluye.

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