Seis sinfonías para disfrutar de la música clásica

El origen de las obras sinfónicas se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII y su autoría suele otorgarse a Franz Josep Haydn, quien habría ideado este tipo de composición musical a partir de la obertura italiana de ópera. Y los mejores compositores de la historia de la música clásica, como Mozart, Beethoven, Tchaikovski o Prokofiev entre otros ejemplos, han firmado grandes sinfonías de la historia de la música.

Las sinfonías son creaciones para orquesta (originalmente bastaba con algo más de 20 instrumentos, hoy pueden llegar a ser centenares) que se dividen en varios movimientos. Los primeros compositores procedían del centro de Europa, pero a partir del siglo XX el centro de gravedad se trasladó a los países escandinavos, la antigua URSS y el continente americano. Un sinfín de nombres se sumó a la creación de sinfonías, tanto en Europa como en América.

En cualquier selección de sinfonías nos dejaremos fuera algunas de las mejores producciones de la historia, pero mostramos seis ejemplos que despertarán el interés de los alumnos por la música clásica. Sigue leyendo

Diez sinfonías que te harán amar la música clásica

sinfoníasLas obras sinfónicas figuran entre los mayores legados que nos han dejado algunos de los mejores compositores de la historia de la música clásica, como Mozart, Beethoven, Tchaikovski o Prokofiev. Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII y su autoría suele otorgarse a Franz Josep Haydn, quien habría ideado este tipo de composición musical a partir de la obertura italiana de ópera. A lo largo de toda su vida compuso más de 100.

Aunque han evolucionado mucho con el paso del tiempo, las sinfonías son creaciones para orquesta (originalmente bastaba con algo más de 20 instrumentos, hoy pueden llegar a ser centenares) que se dividen en varios movimientos (inicialmente cuatro, aunque ahora las hay de tres). También ha variado la ubicación de la sala de máquinas de las sinfonías: los primeros compositores procedían del centro de Europa, pero a partir del siglo XX el centro de gravedad se trasladó a los países escandinavos, la antigua URSS y el continente americano. Sigue leyendo