¿Por qué la educación musical necesita adaptarse a nuestros tiempos?

La adaptación a nuestros tiempos de la educación musical es el tema sobre el que versa esta reflexión de Clint Randles, Profesor Asociado de Educación Musical en la Universidad del Sur de Florida, que compartimos esta semana en Red Música Maestro para valorar si la formación en música está siguiendo el camino adecuado para despertar el interés entre los más jóvenes.

Randles destaca que “hace unos 150 años, si querías escuchar música, tenías que realizarla tú mismo o estar en presencia de músicos”. Recuerda que con el fonógrafo de Thomas Edison en 1877, llegó la posibilidad de grabar música. “En ese momento, las formas en que las personas podían disfrutar de la música cambiaron para siempre”, apunta.

“La capacidad de grabar música ha cambiado nuestra experiencia musical, tanto desde el punto de vista de un creador como desde el punto de vista del consumidor”, apostilla. La pregunta que se hace este profesor es: “¿El aprendizaje de los estudiantes ha seguido el ritmo de estos cambios que comenzaron a suceder hace más de un siglo? ¿O es hora de que la educación musical experimente una especie de metamorfosis, como han sugerido algunos teóricos?”

Desde su experiencia como profesor de música, Randles recuerda que al producirse un cambio fundamental en la forma en que las personas experimentan la música en el mundo, considera “que las clases de música de hoy deberían enseñar a los estudiantes a crear, grabar y compartir su música” a partir de sus gustos personales.

“La escuela no enseña la música que gusta a los estudiantes”, subraya. Según apunta este experto, un adolescente estadounidense escucha música durante unas 4 horas y media por día, por lo que el 18% de su día lo pasa entre la música que le inspira. Normalmente música creada digitalmente a partir de software, teclados, guitarras y baterías.

“Sin embargo, casi todas las propuestas escolares están basadas en música clásica”, apunta, recordando que la música clásica representa solamente el 1,4% de las ventas de música en el mundo. “Las clases de música no ofrecen lo que la mayoría de los estudiantes desean aprender”, destaca, para apostar por incluir otros tipos de música en la formación de un estudiante para captar su atención e interés.

Un profesor de música debería actuar como un productor musical

Sugiere también cómo debería ser un profesor de música poniendo como ejemplos a los productores de música, cuyo trabajo define como en parte músico, en parte técnico, en parte orientador y en parte mago para los artistas con los que trabajan y pone como ejemplo casos como el de George Martin, que trabajó con los Beatles.

Para este profesor, la clase de música del siglo XXI pasaría así porque los estudiantes aprendiesen a grabar su propia música. Y jugando a ser productores musicales, los profesores de música podrían guiar a sus alumnos en su aprendizaje musical a través de distintos desafíos.

En Pearson invitamos a defender con fuerza la música en el aula y cada semana recomendamos combinar nuestros métodos educativos con divertidos recursos para clase, como los que mostramos en Red Música Maestr@, para que hagan más atractiva la enseñanza y despierten el amor por la música entre los más jóvenes.

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