Atrévete a usar el humor como herramienta de enseñanza

El humor puede convertirse en una de las mejores herramientas de enseñanza. ¡Y no es necesario ser gracioso/a para poder usarlo en tu aula! De modo que, aunque siempre se priorice la enseñanza de los conceptos más importantes de una manera más convencional, el humor no tiene por qué ir separado de los conceptos básicos, pues no es solo un entretenimiento, sino también una herramienta útil. Cuanto más difícil sea involucrar a los estudiantes y cuanto más importante sea el concepto, mayor será el potencial del humor para ser útil.

Esto se puede lograr a través de dos enfoques básicos:

Enfoque 1: Sé divertido

Si además de ser un gran docente, posees un don para el humor, no tengas miedo de emplearlo en tus clases cuando corresponda. Te ayudará en esto que, como profesores, te beneficiarás de las bajas expectativas de ser graciosos mientras se enseña. Aprovéchalo. Por suerte, Internet tiene además una gran cantidad de material humorístico para aquellos que tengamos menos inclinación cómica.

Enfoque 2: Utiliza contenido humorístico

Esto último nos lleva al segundo enfoque, utilizar contenido humorístico de otras fuentes. No necesitamos ser comediantes para usar un vídeo o una imagen graciosa. Los colegios y docentes a los que se les pide que enseñen a más estudiantes con menos fondos pueden encontrar estos recursos particularmente valiosos. Mantener a todos los estudiantes comprometidos en clases cada vez más grandes resulta difícil. Y el humor, ya sea con memes, vídeos educativos de YouTube o documentales, puede ser un buen recurso para explicar conceptos complicados. También puede ser útil para clases online.

El humor tiene el potencial de reducir situaciones tensas

El humor tiene además el potencial de difuminar situaciones tensas, así como evitar o reducir la ansiedad en las interacciones en el aula y en las evaluaciones. Se pueden presentar por ejemplo instrucciones humorísticas en preguntas de exámenes o pruebas.

Cuando haces que la clase sea más divertida, haces que el contenido sea más fácil de recordar y mejora la experiencia del alumno. Los estudiantes son más positivos y más comprometidos, lo que ayuda a la retención de información. Y si bien no es necesario convertirse en comediante, el empleo de un poco de humor en tu material de clase puede ayudar a aumentar el interés del estudiante, la atención, la reducción de la ansiedad, la participación o la retención de información.

En Pearson invitamos a defender con fuerza la música en el aula y cada semana recomendamos combinar nuestros métodos educativos con divertidos recursos para clase, como los que mostramos en Red Música Maestr@, para que hagan más atractiva la enseñanza y despierten el amor por la música entre los más jóvenes.

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