Cinco consejos para crear un ambiente propicio para la creatividad

Hay una creencia errónea generalizada sobre que la mejor manera de propiciar la creatividad de los niños es simplemente salir de la rutina y dejarlos ser creativos. Aunque es cierto que los niños son naturalmente curiosos, necesitan apoyo para desarrollar sus capacidades creativas y alcanzar su pleno potencial creativo.

Apoyar el desarrollo de los niños es siempre un acto de equilibrio entre muchas preguntas que nos hacemos como padres o docentes: cuánta libertad, cuándo intervenir, cuándo retroceder, cuándo mostrar, cuándo decir, cuándo preguntar, cuándo escuchar…

Las claves para cultivar la creatividad son las mismas, ya sea en el hogar o en el aula. El desafío clave no es cómo “enseñar creatividad” a los niños, sino cómo crear un ambiente propicio para que su creatividad se arraigue, crezca y florezca.

Los siguientes consejos giran alrededor de los cinco componentes de la Espiral de Aprendizaje Creativo: imaginar, crear, jugar, compartir y reflexionar, extraídos del libro “Lifelong Kindergarten: Cultivating Creativity through Projects, Passion, Peers, and Play”, de Mitchel Resnick, publicado por MIT Press.

1. Imaginar: Mostrar ejemplos para crear ideas

Una página en blanco, un lienzo en blanco o una pantalla en blanco pueden ser intimidantes. Pero una colección de ejemplos puede ayudar a estimular la imaginación. Mostrar ejemplos, para dar una idea de lo que es posible (proyectos de inspiración) y para proporcionar ideas sobre cómo empezar (proyectos de inicio) permitirá conectar con el interés de los niños. Existe el riesgo de que simplemente imiten o copien los ejemplos que ven, pero puede servir como comienzo si los animamos a añadir su toque personal.

2. Crear: Acceso a una gran variedad de materiales

Para involucrar a los niños en actividades creativas, conviene asegurarse de que tengan acceso a una amplia diversidad de materiales para dibujar, construir y elaborar. Las nuevas tecnologías pueden ampliar las posibilidades de creación, pero sin pasar por alto los materiales tradicionales. Diferentes materiales son buenos para diferentes cosas. Cuanto mayor sea la diversidad de materiales, mejores serán los proyectos creativos.

3. Jugar: Aumentar el tiempo destinado a proyectos creativos

Disfrutar de tiempo para que los niños trabajen en proyectos creativos, especialmente si están constantemente jugando, experimentando y explorando nuevas ideas. Tratar de reducirlos a las limitaciones de horarios de una clase perjudica la idea de trabajar en proyectos. Para ir cambiando esto, asignar gradualmente más tiempo a estas actividades y fomentar los programas de actividades que complementan la escuela.

4. Compartir: Fomentar la colaboración

Muchos niños quieren compartir ideas y colaborar en proyectos, pero no están seguros de cómo hacerlo. Como docente se puede desempeñar el papel de ayudar a los niños a encontrarse con otros compañeros con los que compartan aficiones e inquietudes comunes como robótica, arte, literatura, etc. ya sea en el mundo físico u online.

5. Reflexionar: Invitar a hacerse preguntas

Es importante que los niños también reflexionen sobre lo que hacen y se les puede animar a hacerlo con preguntas sobre sus proyectos. “¿Cómo surgió la idea para este proyecto?”, por ejemplo. La pregunta les llevará a reflexionar sobre lo que los motivó. “¿Qué te ha sorprendido más?”, para que hablen sobre su experiencia. O “¿qué querías hacer?”, si el proyecto no les ha salido como querían.

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