Cinco preguntas que debes hacerte si tienes estudiantes desmotivados en clase

Si se pregunta a un docente por los problemas que afronta la educación actual, muchos responderán que tener estudiantes desmotivados es uno de los más importantes. Hay alumnos que parecen no tener interés por aprender y aunque no hay una varita mágica para encontrar una solución, sí podemos preguntarnos qué motiva a los estudiantes.

No debemos culpar ni a la tecnología, ni a los padres, ni generalizar. Solamente podemos controlar lo que sucede dentro de nuestras aulas. De modo que olvidándonos de factores externos, éstas son las cinco preguntas que debes hacerte cuando tienes estudiantes desmotivados en tu clase para saber si lo estamos haciendo bien para revertir la situación.

Cinco preguntas que debes hacerte si tienes estudiantes desmotivados:

1. ¿Cómo es realmente tu relación con tus estudiantes?

Una buena relación maestro-alumno proporciona a los estudiantes una sensación de estabilidad y seguridad que prepara el terreno para mejorar académicamente. Pregúntate qué tipo de relación tienes con tus estudiantes menos motivados y si los conoces realmente bien o si has tenido conversaciones con ellos sobre las cosas que les interesan.

2. ¿Qué margen de decisión tienen tus estudiantes en clase?

La elección es un factor importante para la motivación. Proporcionar opciones a tus alumnos puede ser complicado y significar mucho más trabajo de preparación de la clase para el propio profesor. Pero algunos estudiantes trabajan mejor en grupos y otros lo hacen mejor en solitario, o es importante que a un estudiante se le permita entregar un trabajo en vídeo o audio, en lugar de hacerlo por escrito si se siente más cómodo.

3. ¿Usas en exceso las recompensas y castigos?

¿Con qué frecuencia utilizas las recompensas y castigos como forma de motivar a los estudiantes a hacer algo que realmente no quieren hacer o en lo que no tienen ningún interés? Si el refuerzo externo es la fórmula que utilizas, es posible que estés matando a cualquier motivación natural que los estudiantes pudieran tener. Trata de enfocarte en el interés o valor inherente de lo enseñado, en lugar de en recompensas externas.

Lo escenificamos con un ejemplo en el que recomendamos usar la segunda opción:

– Os presento doce problemas de matemáticas. Los diez primeros son obligatorios mientras que los dos últimos son para sumar nota.

– Os presento doce problemas de matemáticas. Los diez primeros diez no debéis tener ningún problema para resolverlos, pero quiero ver cuántos de ustedes serían capaces de hacer los dos últimos, que planteo como un desafío. Si han aprendido lo suficiente, creo que podrán resolver al menos uno de ellos, tal vez los dos.

4. ¿Tus palabras contribuyen a fomentar el esfuerzo y la superación?

Cuando decimos “Eres muy inteligente”, “Tienes una habilidad natural para las matemáticas” o “Eres un gran escritor”, estamos transmitiendo al estudiante que su habilidad natural lo llevó hasta ahí. Y eso no es motivador. En lugar de alabar algo innato sobre un alumno y decirle que es una gran estudiante, destaca el nivel de dificultad que ha sido capaz de superar para resolver un problema matemático o subraya el esfuerzo que ha dedicado para hacerlo tan bien. Es más fácil decirles que son impresionantes, pero ser concretos y centrarse en el esfuerzo traerá dividendos mucho mayores. Aplica este método también en situaciones contrarias. En lugar de decirle a un estudiante que “necesita trabajar más duro”, díle en qué debe trabajar exactamente para mejorar. Si un estudiante sabe en qué trabajar, estará mucho más motivado para hacerlo. 

5. ¿Qué estás haciendo para que tu contenido sea importante en la vida de tus estudiantes?

Mostrar a los estudiantes cómo el contenido está relacionado con sus vidas es realmente lo que marca la diferencia. Cuando los estudiantes creen que están haciendo algo que mejorará sus vidas o que tiene algún tipo de impacto sobre ellas, estarán motivados de forma natural. Hacer que el material sea más relevante puede ser tan sencillo como parar por un momento la lección para explicar su conexión con la vida real. Cuando los estudiantes están estudiando historia, muestra paralelismos con la actualidad. Cuando están estudiando ciencias, subraya sus aplicaciones en la vida de las personas.

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