Los instrumentos de la Navidad y los villancicos

villancicosLa Navidad ya está aquí, y con ella nuestro tradicional repaso a algunos de los aspectos musicales más característicos de esta festividad. En años anteriores ya hemos explicado cómo aprender jugando con la danza del villancico y hemos repasado la utilidad de estas melodías para enseñar música, idiomas y culturas, o de la importancia de formar coros navideños para potenciar la motivación e implicación de los alumnos. Hoy analizaremos otro apartado directamente relacionado con los villancicos, como son los instrumentos que los acompañan.

Dado el carácter sencillo y popular de estas canciones navideñas, conviene destacar que prácticamente cualquier instrumento musical sirve para acompañarlas. De hecho, los villancicos también están asociados a otros utensilios que, en realidad, nada tienen que ver con la música. Recopilar todos estos instrumentos (o al menos, la mayoría) y que vuestros alumnos los hagan sonar en clase constituye una verdadera inmersión en la cultura navideña tradicional que cualquier profesor de música debería probar durante este mes de diciembre.

Instrumentos musicales de la Navidad

Dentro de esta categoría encontramos muchos instrumentos de percusión y unos pocos de cuerda y viento. Uno que no debería faltar en cualquier villancico que se precie es la zambomba. Consistente en un recipiente sin fondo sobre el que se ata una piel, que golpeamos mediante una caña situada en su parte central, también se utiliza en otras épocas del año en algunas regiones españolas acompañando ciertos cantos populares, pero la Navidad es su momento culminante.

Otro instrumento de percusión que no puede dejar de sonar durante un villancico es la pandereta, formada por un aro de madera o plástico repleto de platillos metálicos intercalados. Este instrumento ofrece algunas variantes, como son el pandero (más grande y sin platillos) o la sonaja (una herramienta muy rudimentaria de madera atravesada por cuerdas o alambras en las que se encajan unas chapas similares a las de la pandereta).

Junto a la zambomba y la pandereta aparece un nutrido grupo de instrumentos complementarios, en algunos casos típicamente navideños y en otros, utilizados durante todo el año. Entre los primeros destacan los cascabeles (en forma de corona o con un mango), el rabel (un instrumento de cuerda que aparece en las letras de muchos villancicos) y la huesera o arrabel (formado por huesos de cordero o cabra y frotado con una castañuela).

Respecto a los instrumentos que también podemos usar para acompañar nuestros villancicos, pero que no están tan asociados a la Navidad como los anteriores, destacan el tambor, la matraca o carraca, el acordeón, la flauta de caña, el triángulo, la bandurria, el laúd, la guitarra y el violín. Pero, como decíamos al principio, prácticamente cualquier instrumento es óptimo para hacerlo sonar mientras entonamos el “Belén, campanas de Belén”.

Instrumentos de fabricación casera

música NavidadEl origen popular y, en muchas ocasiones, rústico de los villancicos también ha provocado que su banda sonora incluya elementos artesanales o domésticos que muy poco tienen que ver con los instrumentos musicales habituales. El más famoso de todos es la botella de cristal rizado, una improvisada herramienta de percusión que se frota con una moneda. La más utilizada para este cometido es la botella de anís (y, concretamente, la de Anís del Mono).

Otro instrumento típicamente navideño es el almirez, un mortero de metal cuyo objetivo original era el de machacar los alimentos pero que también permite amenizar los villancicos percutiendo su interior con un palito denominado maja. Y quien solo disponga de una mano libre puede optar por la sonaja (precursora de los sonajeros), un palo de madera con forma de cepillo de señora que lleva acoplados unos pequeños platillos.

Completan este peculiar grupo de instrumentos de fabricación casera las cañas. Este utensilio puede utilizarse para producir música de dos maneras distintas. En primer lugar, cogiendo un par de varas de caña y frotándolas o, en una variante algo más sofisticada, atando varias cañas de forma horizontal hasta crear algo parecido a una flauta andina, que luego frotaremos con otro trozo de caña. Al final, lo importante es crear diferentes sonidos con los que divertirnos mientras entonamos los tradicionales villancicos navideños.

En Pearson invitamos a defender con fuerza la música en el aula y, como cada semana, recomendamos combinar nuestros métodos educativos con divertidos recursos para clase, como los que mostramos en Red Música Maestr@, para que hagan más atractiva la enseñanza y despierten el amor por la música entre los más jóvenes.

Un pensamiento en “Los instrumentos de la Navidad y los villancicos

  1. Pingback: Los instrumentos de la Navidad y los villancico...

Deja un comentario