Los tipos de voz en la ópera

Soprano operaLa mayoría de jóvenes habrá escuchado alguna vez hablar de los tres tenores, sin tener del todo claro a qué respondía esa expresión. El tenor es una de las numerosas voces que forman parte de la ópera, cuya tipología varía entre hombres y mujeres y tiene que ver con la tesitura de la voz, pero también con el temperamento del artista y sus características vocales. Huelga decir que esta clasificación de tipos de voz en la ópera no constituye una serie de compartimentos cerrados, ya que la mayoría de cantantes de ópera suele interpretar papeles que responden a diferentes categorías de voz.

Clasificación de los tipos de voz en la ópera:

En el apartado femenino, la voz más aguda es la de soprano. En España tenemos un magnífico ejemplo en Montserrat Caballé, aunque tal vez la más conocida actualmente a nivel mundial sea Maria Callas. La soprano suele ser la protagonista de cualquier drama operístico, representando en la mayoría de ocasiones el papel de heroína. De todos modos, dentro de las sopranos (y de las restantes voces de ópera) encontramos diferentes subcategorías.

En el caso de las sopranos encontramos las de coloratura, con un registro agudo muy amplio y una voz ligera que les permite cantar pasajes a toda velocidad. Son ejemplos paradigmáticos los de Lucia en la ópera Lucia di Lammermoor o de Zerbinetta en AriadneaufNaxos. Con un registro más bajo encontramos a la soprano lírica, que acostumbra a dar vida a mujeres más melosas, habitualmente porque están enamoradas. Son ejemplos de ella Micaela en Carmen o Pamina en La Flauta Mágica. Por último aparece la soprano dramática, la más grave de todas las sopranos. Por ejemplo, Tosca, Aida, Norma o Leonora en IlTrovatore.

En el otro extremo de las voces femeninas encontramos la contralto. Es la voz más grave y oscura, de hecho, es tan grave que apenas se encuentran papeles que requieran esta tesitura (y tampoco muchas mujeres capaces de llevarla a cabo). Entre las más conocidas aparecen Ewa Podles o Marian Anderson. Son ejemplos de esta categoría los papeles de Erda en El Anillo del Nibelungo o Fidés en El Profeta de Meyerbeer.

La voz de contralto es tan inusual que la mayoría de las veces es interpretada por cantantes mezzo-sopranos. Estas intérpretes representan el punto intermedio de la voz femenina, más grave que las sopranos, pero menos que las contraltos. Entre las más famosas aparecen Teresa Berganza o Cecilia Bartoli. Habitualmente representan papeles de madrastras, brujas o gitanas, pero también de niños o muchachos jóvenes.

Dentro de la voz mezzo-soprano también encontramos dos subcategorías en función de la rapidez y la tonalidad a la que cantan las artistas. La primera es la mezzo de coloratura, una voz muy flexible que pueden cantar a toda velocidad. En la actualidad, esta voz es la que suele interpretar a los héroes de las óperas de Handel. La otra variedad es la mezzo dramática, muy utilizada durante el siglo XIX para dar vida a brujas y otros personajes siniestros. Un ejemplo lo encontramos en Azucena, de IlTrovatore, o Amneris, de Aida.

El equivalente masculino a la soprano es el tenor, la voz más aguda de los cantantes de ópera. Retomando los tres tenores del principio, son ejemplos paradigmáticos Josep Carreras, Luciano Pavarotti y Plácido Domingo. En este caso, las subcategorías son aún más numerosas, partiendo de las voces más ligeras y flexibles y terminando en las que son capaces de sobresalir entre el resto de la ópera: tenor lírico-ligero, tenor lírico, tenor lírico-dramático y tenor dramático.

En el otro extremo encontramos al bajo, equiparable a la contralto. Se trata de la voz masculina más grave y oscura y existen numerosos cantantes muy representativos de esta categoría, como Cesare Siepi. El papel otorgado a los bajos varía entre gentes situadas en lo más bajo en la escala social (Fígaro en Las Bodas de Figaro), a hombres sabios y serios (Sarastro en La Flauta Mágica) e incluso cómicos (Bartolo y Basilio en El Barbero de Sevilla).

Cantante ÓperaEntre el tenor y el bajo encontramos dos categorías, aunque hay quien suele juntarlas. En primer lugar, el barítono, que es la más habitual de las voces masculinas y tiene entre sus mayores representantes a Piero Cappucilli. Fue Verdi quien categorizó esta tesitura de voz y quien más la utilizó (Nabucco, Rigoletto, Simon Boccanegra, etc.). Aún más grave es el bajo-barítono, representado por artistas como Bryan Terfel y muy habitual en las óperas alemana, con Wagner a la cabeza (Kurwenal en Tristán e Isolda o Wotan, Fasolt y Alberic en El Anillo del Nibelungo).

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