Los diez instrumentos musicales más extraños del mundo

Los órganos de mar, los instrumentos de hielo, la carretera que toca piezas de Rossini o la Orquesta Vegetal de Viena… Esta semana repasamos los instrumentos musicales más extraños del mundo para crear música recogidos en un artículo por The Guardian.

Instrumentos musicales más extraños del mundo:

1. The Great Stalacpipe Organ. Música celestial con estalactitas.

Leland W Sprinkle era un ingeniero electrónico que trabajaba en el Pentágono. Pasó tres años en busca de estalactitas que sonasen bien en Luray Caverns (Virginia, EE.UU.), y modificándolas de manera que sonasen en sintonía. El resultado es un órgano que permite tocar hasta 37 notas diferentes y que con la reverberación de la cueva producen un sonido etéreo como podéis comprobar en el siguiente vídeo:

2. El órgano de mar de BlackPool. Haciendo música con las olas.

Hay sólo unos pocos ejemplos de órganos marinos que utilizan la energía de las olas para hacer música. Los tres que se mantienen en la actualidad están en San Francisco (EE.UU.), Zadar (Croacia), y Blackpool (Reino Unido).

El órgano marino británico se encuentra en Blackpool, al noroeste de Inglaterra, tiene 15 metros de altura y fue construido en 2002. La obra, que se describe como una “manifestación musical del mar”, está presidida por una escultura diseñada por Liam Curtin y John Gooding, y está construida en hormigón, acero, zinc y lámina de cobre. El instrumento suena cuando llega la marea alta, que penetra a través de ocho tubos conectados a la costa.

3. La carretera que toca una ópera de Rossini
En las afueras de la ciudad de Lancaster, en California (EE.UU.) hay una carretera que toca la obertura de la ópera William Tell de Rossini. El camino está construido por la marca de automóviles Honda que, del mismo modo que las bandas sonoras de nuestras carreteras que crean un sonido metálico para evitar que los conductores se aparten del carril, aquí a través de la rugosidad y la estructura del camino se ha convertido al ruido en una melodía al paso de los coches. Aunque parezca increíble, podéis verlo en este vídeo:

4. El hielo musical
Terje Isungset es un compositor noruego que crea instrumentos con su motosierra a partir del hielo extraído de lagos congelados. Trompetas crean sonidos primitivos similares al sonido de un cuerno de caza, xilófonos que evocan el tintineo de una botella vacía y otros instrumentos de viento que producen sonidos evocadores y extraños.

5. El piano de gatos

Athanasius Kircher, un estudiante alemán del siglo XVII, documentó un instrumento al que denominó el piano de gatos que nos parece una barbarie y aunque esperamos que jamás fuese construido, por si acaso afortunadamente hoy no estaría permitido. Este instrumento consistía en un teclado dispuesto frente a una serie de jaulas que tenían a un gato en su interior. Cuando se pulsaba una tecla, una aguja pinchaba al animal de la jaula a la que correspondía la tecla y la reacción del animal era maullar.

Katzenklavier-1883

 

6. El Pabellón Acústico de Viento Aeolus
Consiste en un conjunto de cables que se extienden por un arco de metal de gran tamaño y que vibran con el viento produciendo sonidos que se amplifican mediante tubos. El resultado es un extraño y palpitante sonido como una pieza minimalista de música en la que los tonos van y vienen dependiendo del viento.

7. Las piedras musicales de Skiddaw
La reina Victoria de Inglaterra escuchó piezas de Handel, Mozart y Rossini en este xilófono construido con grandes piedras por Joseph Richardson tras 13 años de trabajo. Este curioso instrumento hoy se encuentra en el Museo y Galería de Arte de Keswick, en Cumbria (Inglaterra), donde se invita a los visitantes a tocarlo, como podéis ver en el siguiente vídeo.

8. El árbol que suena y canta
Esta estructura musical de tres metros de alto se encuentra en el condado inglés de Burnley y fue diseñada por los arquitectos Mike Tonkin y Anna Liu en 2006 y premiada por el Royal Institute of British Architects. Gracias a su altura y al estar compuesta de cientos de tubos dispuestos en distintas direcciones, la acción del viento produce sonidos discordantes y especiales como podéis comprobar a continuación.

9. El reloj de vapor de Gastown
El reloj de vapor de Gastown se puede encontrar en las calles de Vancouver (Canadá). Este curioso reloj, diseñado en 1875, produce distintas notas musicales a partir del silbido que produce el vapor procedente de los tubos que dan calor a los edificios y que sale despedido por sus tuberías.

10. La Orquesta Vegetal de Viena

Zanahorias, calabacines y calabazas dan lugar a clarinetes, trompetas y tambores en la divertida Orquesta Vegetal de Viena, que ofrece conciertos por todo el mundo con esta exótica y vegetariana forma de crear música.

Desde Pearson recomendamos combinar nuestros métodos educativos con divertidos recursos para el aula, como los que mostramos cada semana en el blog de Red Música Maestr@, para que hagan más atractiva la enseñanza y faciliten despertar el amor por la música entre los más jóvenes.

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